La Comisión de Publicaciones sobre el COVID - 19 de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga pone a disposición de la colectividad en general la serie informativa "El Biólogo y la lucha contra el COVID-19".
En esta primera entrega difundimos los dos primeros números.
El mensaje de este año con ocasión del Día Internacional de la Diversidad Biológica es claro.
Nuestras soluciones están en la naturaleza.
Conservar y gestionar de forma sostenible la diversidad biológica es necesario para mitigar las perturbaciones climáticas, garantizar la seguridad alimentaria e hídrica e incluso prevenir las pandemias.
El COVID-19, surgido de la naturaleza, ha puesto de relieve la íntima conexión que existe entre la salud humana y nuestra relación con el mundo natural.
A medida que invadimos la naturaleza y saqueamos hábitats vitales, el número de especies en peligro es cada vez mayor.
Eso afecta también a la humanidad, y al futuro que queremos.
Ahora, mientras intentamos salir de la crisis presente mejor que como entramos en ella, trabajemos juntos para preservar la diversidad biológica, de manera que podamos alcanzar nuestros Objetivos de Desarrollo Sostenible.
De este modo protegeremos la salud y el bienestar de las generaciones venideras.
Alrededor de 60% de todas las enfermedades infecciosas en los humanos y 75% de las enfermedades infecciosas emergentes son zoonóticas, es decir que son transmitidas por los animales.
Las zoonosis que surgieron o reaparecieron recientemente son el ébola, la gripe aviar, el síndrome respiratorio del Oriente Medio (MERS), el virus Nipah, la fiebre del Valle del Rift, el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), el virus del Nilo Occidental, el virus del Zika y, ahora, el coronavirus que causa el COVID-19. Todos están vinculados a la actividad humana.
El brote de ébola en África occidental derivó de la pérdida de bosques que condujo a contactos más cercanos entre la vida silvestre y los asentamientos humanos; la gripe aviar estuvo vinculada a la avicultura intensiva; y el virus Nipah se relacionó con la intensificación de la cría de cerdos y la producción de frutas en Malasia.
Los científicos y especialistas que trabajan en el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) han estado reuniendo los últimos datos científicos sobre el coronavirus: lo que sabemos sobre este nuevo virus y lo que no sabemos.
Si bien el origen preciso del brote y su vía de transmisión aún no se han confirmado, aquí presentamos seis puntos importantes que vale la pena conocer:
La interacción de los humanos o el ganado con la vida silvestre los expone al riesgo de propagación de patógenos potenciales. Para muchas zoonosis, el ganado sirve como un puente epidemiológico entre la vida silvestre y las infecciones humanas.
Los impulsores de la aparición de enfermedades zoonóticas son los cambios en el medio ambiente, usualmente como resultado de actividades humanas que provocan alteraciones en el uso del suelo, en el clima, en los animales o huéspedes humanos y en los patógenos, que siempre evolucionan para explotar nuevos huéspedes.
Por ejemplo, los virus asociados con los murciélagos surgieron debido a la pérdida de sus hábitats a causa de la deforestación y la expansión agrícola. Los murciélagos juegan un papel importante en los ecosistemas al ser polinizadores nocturnos y depredadores de insectos.
La integridad de los ecosistemas sustenta la salud y el desarrollo humanos. Los cambios ambientales inducidos por el hombre modifican la estructura de la población de vida silvestre y reducen la biodiversidad, lo que resulta en nuevas condiciones ambientales que favorecen a los huéspedes, vectores y / o patógenos particulares.
La integridad de los ecosistemas puede ayudar a regular las enfermedades al promover la diversidad de especies para que sea más difícil que un patógeno se extienda, amplifique o domine.
Es imposible predecir de dónde vendrá el próximo brote o cuándo será. La evidencia creciente sugiere que los brotes o enfermedades epidémicas pueden volverse más frecuentes a medida que el clima continúa cambiando.
"Nunca antes habían existido tantas oportunidades para que los patógenos pasen de los animales silvestres y domésticos a las personas", dice la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen. "Nuestra continua erosión de las áreas silvestres nos ha puesto incómodamente cerca de las especies portadoras, es decir, animales y plantas que albergan enfermedades que pueden pasarse a los humanos".
El personal del PNUMA continúa trabajando en estas importantes áreas. Las notas compartidas por la División de Ciencias del organismo están disponibles en línea e incluyen información adicional, incluida una lista de preguntas que están aún por responderse.
La naturaleza está en crisis. Está amenazada por la pérdida de biodiversidad, el calentamiento global y la contaminación. No actuar ahora es fallarle a la humanidad. Abordar la nueva pandemia de coronavirus (COVID-19) y protegernos de futuras amenazas mundiales requiere un manejo sólido de los desechos médicos y químicos peligrosos; administración sólida y global de la naturaleza y la biodiversidad; y un claro compromiso de "reconstruir mejor", crear empleos verdes y facilitar la transición a economías neutras en carbono. La humanidad depende de la acción ahora para un futuro resistente y sostenible.
Un pequeño participa en un taller de plantación organizado por PNUD Perú y la FAO en Ayacucho, Perú. Foto: PNUD Perú.
Con motivo del DÍA INTERNACIONAL DE LA MADRE TIERRA 2020 (22de abril) el portal de la ONU viene difundiendo como una de las fotos principales del DIMT la que hace referencia a un niño ayacuchano participando en un taller de plantación organizado por el Programa de las Naciones Unidas Perú y la FAO en Ayacucho. Al infante se le observa también con un distintivo del Programa Qali Warma. ¡Vale!
La leyenda de la referida fotografía también se difunde en otros idiomas con el inglés, francés, ruso, árabe y chino:
A young child participates in a plant workshop organized by UNDP Peru and FAO in Ayacucho, Peru. Photo: UNDP Peru.
Un jeune garçon apprend à cultiver les plantes grâce à un atelier organisé par le PNUD et la FAO à Ayacucho, au Pérou.
Ребенок принимает участие в мероприятии по посадке деревьев под эгидой ПРООН и ФАО в Перу. Фото: ПРООН в Перу.
طفل صغير يشارك في ورشة عمل نباتية نظمها برنامج الأمم المتحدة الإنمائي في بيرو ومنظمة الأغذية والزراعة في أياكوتشو، بيرو. الصورة: برنامج الأمم المتحدة الإنمائي في بيرو.
Minutos atrás el Ministerio de Cultura realizó la Presentación de la Programación de los Elencos Nacionales 2020.
Ítalo Ilizarbe en su condición de director de los Elencos Nacionales del Perú anunció que el Ballet Folclórico Nacional se presentará en Ayacucho como parte de las giras nacionales programadas para el presente año... ¡Grata noticia!
"He visto resplandecer el rostro de mi madre al enterarse de que el hijo que daba por muerto estaba vivo, fui testigo de cómo Maradona eludió a seis ingleses para anotar el gol más épico de la historia". (Foto: GEC)
He visto tortugas gigantes aparearse con majestad en Galápagos, he contemplado la explosión de atardeceres violetas en Lima, vi a mi hija menor abrir la boca la primera vez que vio ballet; he visto a un géiser apuñalar al cielo en una isla austral, he visto a danzantes de tijeras retar a la física, he visto al despecho convertirse en belleza en un poema de Blanca Varela.
Vi en directo el mágico tiro libre de Cubillas que hasta hoy los escoceses recuerdan abrumados, he visto al Urubamba correr plateado bajo la luna antes de ver amanecer en Machu Picchu, he presenciado en Iquitos la locura de mi abuelo convertida en un palacio junto al Amazonas; he visto a un niñito humilde al que le corté el pelo convertido en un ejecutivo treinta años después, he recibido la mirada emocionada de un amigo perdonándome, he visto a mis hijas marchar en contra del machismo; he visto cómo el mar de Tasmania se inserta como una aguja entre fiordos nevados en Nueva Zelanda, he visto dos arco iris gemelos desde la ventanilla de un avión y de niño vi a Velasco junto a Allende pasar frente a mi casa en un auto descapotable.
He visto resplandecer el rostro de mi madre al enterarse de que el hijo que daba por muerto estaba vivo, fui testigo de cómo Maradona eludió a seis ingleses para anotar el gol más épico de la historia, he visto delfines rosados mientras el sol se oculta sobre el río más grande del mundo; he visto el milagro de mi primogénita aferrándose a mi pulgar por primera vez y asistí al de mi segunda hija emergiendo de su placenta; he sentido cómo unos ojos enamorados me desarmaban sin remedio y también me ha deslumbrado la mirada de la mujer con quien quiero pasar mi vejez.
He visto al monte Fuji elevarse sobre un lago azul y también he caminado sobre la Muralla China; he visto a un taxista en un Tico amarillo hacerle el nudo de la corbata a un joven pasajero, fui testigo de la noche más feliz cuando Perú clasificó a un mundial luego de 36 años y fui parte también de la marea que cantó llorando en un estadio de Ekaterimburgo; he visto a mi hija enmudecer a un auditorio con su canto de niña, he tocado los moáis gigantes de la Isla de Pascua y he cabalgado sobre un camello frente a las pirámides de Egipto.
He visto el iluminado perfil de Manhattan mientras me olvidaba de un amor, he visto a un canguro esquivar mi auto en una carretera y de niño vi a Haya de la Torre encandilar a una plaza en Trujillo; he visto a hienas acercarse curiosas a mi vehículo en África, me he sentido insignificante al caminar en un bosque de secuoyas, he nadado con peces incandescentes en la barrera australiana de coral y, ahora que vi aRosa Bartra afirmar que el Estado le enseña a nuestras niñas a masturbarse con tornillos y navajas, y a su compañero de partido, Mario Bryce, entregarle un jabón a su contendor para humillarlo en un debate, he visto la bajeza de nuestra política en toda su magnificencia.